«¿Qué significa traducirse en palabras?»

Qué significa traducirse, pregunta Flora Alejandra Pizarnik en uno de sus diarios. Dejarse caer en forma de palabras no es un acto sencillo; son muchos los factores que influyen en las presentaciones que escribimos y, como si fuera poco, éstas cambian con el tiempo. En un día concreto sentimos que debemos transmitir ciertas ideas, pero resulta que al día siguiente, tales puntualizaciones carecen de importancia. De todos modos, algunos hechos permanecen, ¿verdad? Es el caso del nombre que nos identifica. El mío: Diana. Son cinco letras que pretenden revelarme, pero no lo hacen. Me parece conveniente adoptar un símbolo, en parte, gracias a Alejandra, siendo ella mi gran fuente de inspiración. Hija del silencio es la traducción en palabras. Leo mucho; amo la literatura por encima de cualquier cosa. Sabemos, en cambio, que las palabras no se escuchan, es decir, no tienen voz propia y sólo pueden hacerse oír en nuestras cabezas. Se trata de un silencio habitado. Y ésta soy yo: la que vive a través de los silencios. También escribo relatos que podrían ubicarse entre el realismo y la fantasía —realismo mágico— y, además, estoy buscando la manera de crear poesía. Aspiro, como cabría imaginarse, a vivir/trabajar —entendiéndose como un vínculo irrompible— en una librería, es por ello que estoy formando parte como voluntaria de una de las librerías solidarias de la asociación AIDA (Ayuda, Intercambio y Desarrollo), aunque también existen otras razones que me hacen quererla de un modo muy especial, tanto por lo que es como por aquellas almas que la forman como por mí misma. De ahora en adelante, viviré cambios porque es imposible seguir siendo lo que se es (no conviene permanecer inalterable); modificaciones que se irán notando en este propio blog cuya evolución es y será comentada en el apartado Blog. Pues bien, a seguir traduciéndose en palabras que es el modo que yo tengo de percibir mi realidad.


BLOG

Mi pasión por la escritura me llevó a crear un blog en la plataforma Blogger; Los Reflejos nació en junio de 2010, siendo el primer espacio donde compartí mis textos. En esos momentos sentía la fuerte necesidad de reflejarme a través de las palabras con las cuales estaba comenzando a experimentar. Más en adelante, en 2013, descubrí la lectura. Es curioso cómo fueron invertidas las etapas en mi vida, pues lo normal es que primero exista un amor profundo por los libros para que pueda desencadenar, así, en un interés por la creación literaria. Soy un caso extraño, no cabe duda. Retomando el hilo, comencé a publicar reseñas sobre libros, convirtiendo mi blog en una mezcla de mis escritos y mis lecturas. Es una de las razones por las cuales, más tarde, me pareció que debía enfocarme. A finales de 2015, en diciembre, Los Reflejos se convirtió en Con todo mi ser, ya que entonces estaba leyendo una de las obras de Virginia Woolf en la cual encontré la siguiente frase: «Porque parece —su caso era una prueba— que escribimos, no con los dedos, sino con todo nuestro ser». Vi en esas últimas cuatro palabras una declaración íntima y, al mismo tiempo, una despedida. Me apropié de esa sentencia, haciéndola mía, tras cual estuve escribiendo entradas sobre literatura durante tres años más, hasta que volví a inspirarme. En septiembre de 2018 asistí a un campamento digital donde nos enseñaron aspectos básicos sobre WordPress. Es así como decidí dejar Blogger para crear mi nuevo blog en esta plataforma completamente desconocida. Llegó octubre y nació Hija del silencio, cuyo significado está expuesto en el apartado Autora. En cuanto al contenido, habrá mucha poesía que, con el tiempo, espero poder comentarla de forma más acorde a la misma, y, asimismo, iré creando otras secciones que desvelaré conforme vaya cambiando mi propia percepción de las cosas y, al fin y al cabo, de mí misma.


MANUSCRITOS Y PUBLICACIONES

  • «Raíces», relato presentado a la cuarta edición del concurso Ins(Pirats) pel Botànic, organizado por Jardín Botánico de la Universidad de Valencia (realismo mágico) (2019)
  • «Mi ser de hoy», poesía autobiográfica (2019)
  • «La memoria de las paredes», relato (realismo mágico) (2019)
  • «Septenario», diarios ficticios (2017)
  • «Astilbe y otros relatos», antología de relatos (realismo mágico) (2017)
  • «Volviendo a existir», relato que se encuentra en la página 303 de la antología «La isla del escritor», de Literup Ediciones (psicológico) (2016)
  • «Los colores que habitan en mis ojos», obra autoconclusiva (realismo mágico) (2015)

COLABORACIONES

Me gusta leer, en mayor medida, poesía, diarios, literatura intimista, novelas epistolares, biografías, narrativa realista, ensayos, obras clásicas… Algunos de mis intereses son la visibilidad de autoras y el fomento de la poesía. Por lo tanto, si sienten que podrían colaborar conmigo de alguna manera, no duden en hacerme llegar vuestra propuesta a la siguiente dirección de correo electrónico: dianadolea@gmail.com.

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